Introducción
 
Iniciamos los diálogos del 2010 de nuestro GPC. Este año será preparatorio del II Encuentro Internacional del Grupo Pensamiento Crítico, tal como vislumbrábamos a fines del 2008 durante la celebración del I Encuentro Internacional. Por eso nuestra agenda de trabajo debe estar orientada para arribar a ese evento con propuestas de investigación lo suficientemente avanzadas de manera que podamos compartirlas con nuestros/as interlocutores/as de otras partes del mundo.
 
Y para dar continuación a nuestra conversación sobre el tema del desarrollo, con el que terminábamos los diálogos del 2009, en esta ocasión revisaremos y reflexionaremos sobre la propuesta de Koldo Unceta Satrústegui (Universidad del País Vasco, España), expuesta su texto Desarrollo, subdesarrollo, maldesarrollo y postdesarrollo - Una  mirada transdisciplinar sobre el debate y sus implicaciones, que forma parte del No 7, Abril 2009, de Carta Latinoamericana (disponible en Internet en http://www.cartalatinoamericana.com/).
 
A la vez, se anuncia la constitución de la Alianza Latinoamericana de Estudios Críticos sobre el Desarrolloy la disposición de su sitio web (www.otrodesarrollo.com) en el que se encontraran temas referentes al postdesarrollo.
 
 
Henry Mora
 
En América Latina el debate sobre el desarrollo ha girado en torno a la propuesta de los postdesarrollistas. Algunos de ellos cuestionan de raíz incluso el uso del término “desarrollo”. La propuesta de Koldo Unceta pretende una recuperación de la idea de desarrollo, pero sometiéndola a una crítica profunda. En ese sentido, el artículo busca documentar ese debate.
 
Su punto de partida son los clásicos del desarrollo, y el concepto básico es el de “progreso”, que tiene raigambre iluminista (siglo XVIII-XIX); otro presupuesto es el concepto de riqueza, de particular relevancia en A. Smitt… Se entiende “riqueza” como la producción de bienes materiales que satisfacen necesidades o hacen agradable la vida. Sin embargo, el concepto de “necesidad” poco a poco se va vaciando de sentido hasta terminar, con los neoclásicos, como gustos y preferencias. En economía, cuando se habla de riqueza se habla de producción; los clásicos son los primeros en pensar que el trabajo es fuente de riqueza, lo cual vuelve a perderse con los neoclásicos para quienes lo importante es el mercado y los gustos…
 
Otra desconexión de la época es que los economistas disocian el contenido de la discusión sobre la riqueza y la producción de su fuente, que es la naturaleza. Esto es una ruptura con lo fisiócratas, quienes mantenían la concepción de la tierra y el trabajo son madre y padre de la riqueza… pero también se rompe la relación del ser humano como ser natural, y se rompe la relación entre los seres humanos. Esto permite pensar la sociedad como suma de individuos, al punto que en la sociología convencional no hay sociedad de clases, ni lucha de clases, sino todo se reduce a un conjunto de individuos…
 
Esta idea productivista es la que surge en el siglo XIX, y en el siglo XX aparece la idea de bienestar, que se asocia con lo monetizable en cuanto es cuantificable.
 
Otro aspecto que se analiza en el texto de Koldo Unceta es la forma en que el concepto de “crecimiento” tiende a abarcar y sustituir el término “desarrollo”; este último se asociaba a bienestar  pero se fue reduciendo hasta quedar solo en la idea de crecimiento económico, que se mide en función del incremento de la producción de bienes materiales. Y junto a este proceso surgió la idea de “subdesarrollo”, que es la otra cara de la moneda del desarrollo como crecimiento, al punto que incluso la visión crítica del desarrollo sigue manejando la idea de subdesarrollo…
 
Desde esa perspectiva, el crecimiento es lo central del desarrollo y solo hasta hace aproximadamente 30 años que se empieza a criticar.
 
Otra crítica a la idea de desarrollo y bienestar es el tema de la distribución. También, se impuso la categoría del PIB per capita como categoría de deslinde entre desarrollados y subdesarrollados. La propia noción de subdesarrollo fue adoptada sin mayor objeción, incluso por los críticos. La virtud de teorías como la de la dependencia es que evidenció que en el intercambio internacional no siempre todos ganan sino que algunos también pierden, vía extracción de excedentes.
 
La evidencia de los primeros fracasos, con el término de maldesarrollo.
  • Se cuestiona la capacidad del crecimiento económico para superar el subdesarrollo. Desigualdad, desempleo, pobreza aumenta aunque haya crecimiento. Por eso crecimiento no necesariamente lleva al desarrollo.
  • Un segundo campo de anomalías es el impacto y deterioro ambiental, con destrucción y despilfarro de recursos.
  • Incorporación de las mujeres al ideal emancipatorio del desarrollo y las deudas en equidad de género.
  • La libertad y derechos humanos: el crecimiento económico no va ligado a estos, sino que, en muchos casos, como en las democracias controladas y monarquías autocráticas, tiene que ver con la negación de derechos a las personas.
 
Ante el fracaso del desarrollo se impone el término de maldesarrollo como evidencia de una fracaso sistémico (Samir Amin).
 
En el pensamiento oficial, frente al fracaso hay renuncia al desarrollo y al intento de corregir los desequilibrios macroeconómicos. El desarrollo es dejado de lado. En los 90 se vuelve al tema, con posturas como las de la CEPAL, que demanda análisis multidimensional del desarrollo y el bienestar.
 
Buscando un culpable: Los posdesarrollistas cuestionan el propio concepto de desarrollo, enmarcado en un rechazo de la modernidad y la supuesta existencia de valores universales; quizá esta sea la crítica más valida de este sector. Por eso elaboran el concepto de postedsarrollo, pues los de desarrollo y subdesarrollo tienen un mismo origen y están basados en la falta de crítica de la modernidad.
 
La vuelta a los orígenes: ¿tiene sentido insistir en la idea del desarrollo? Ante esta cuestión se proponen tres orientaciones:
1)      Algunos esfuerzos orientados a ampliarlo, pero sin crítica radical.
2)      La negación del desarrollo como noción universal y abandonar cualquier empresa relacionada con la teoría del desarrollo.
3)      Intentar una reorientación profunda del concepto y de las estrategias de desarrollo:
a.       la necesidad de superar el utilitarismo convencional de la definición de bienestar;
b.      aceptar que se tiene una base ecológica limitada y finita;
c.       aceptar los problemas de interdependencia, aunque su expresión sea diversa.
 
 
Franz Hinkelammert
 
Son comentarios diversos:
-          El análisis de Koldo Unceta me gusta, pero enseguida se hace evidente su objetivismo. Por eso no se entiende esa especie de cronología de las teorías y corrientes, por lo que no se trata de una historia.
-          Quien habla de alternativas tiene que hablar forzosamente de una intervención de los mercados… sin esto no hay alternativas, ello es la puerta para las alternativas; no hacerlo y simplemente hablar de alternativas resulta mala metafísica.
-          En todas las discusiones sobre el desarrollo la intervención de los mercados es un tabú. Se tiende a decir lo que se debe hacer, pero no se enfrenta el hecho que eso es un choque con la ideología de la ley del mercado. En la discusión de las alternativas debe aceptarse que se debe intervenir los mercados y su legalidad. Que la discusión de la legalidad de la destrucción de la naturaleza no la hace legítima. El Estado de derecho determinado desde la ley del mercado impide cualquier alternativa, pues se torna en un arma de destrucción de masiva.
-          Si alguien acepta el automatismo del mercado, entonces no puede hablar de alternativas, porque alternativas presuponen la legitimidad de la intervención sistemática de los mercados. La intervención sistemática no es la alternativa, sino la condición de posibilidad de cualquier alternativa.
-          Se puede decir que no hay valores universales, pero hay mercado universal (con pretensión de universalidad) y este tiene valores universales, entonces que digan qué se hace con ese mercado y sus valores. El mercado sin intervención sistemática es un arma de destrucción masiva
-          Economía para la vida no es un libro de alternativas, sino de apertura para pensar alternativas.
-          Sobre la ley: se evita hablar de esta, pero cuando se hace un golpe militar no se olvida, pues los golpistas están (dicen estar) por la ley (justificación). Esto significa que todos los derechos (específicos) están en paréntesis. Las leyes (específicas) ya no valen, sino que solo vale la Ley (en estado de excepción).
-          La ley es el Código Civil, ley de valor, propiedad privada, contractualidad. Pero hay que desarrollar la dimensión de la libertad. Eduardo Galeano señala: esta es una sociedad asesina, cuya libertad es la libertad de asesinar…
-          El mercado y la propiedad transforman el derecho y permiten matar y excluir al vecino siempre se haga en la libertad de la ley.
 
Consideraciones de este tipo se evitan en el análisis, incluido este de Koldo Unceta.
 
Por otra parte, en relación con la taza de crecimiento, hay que distinguir entre mito de progreso y tasa de crecimiento. La idea de taza de crecimiento no se conoce en Occidente sino hasta los años 40 del siglo XX. Son inventadas por los soviéticos en los años 20, que son los fundadores de la teoría del crecimiento. Esta es la primera sociedad que identifica crecimiento económico con desarrollo. Luego de la guerra se empezó a hablar de tasa de crecimiento como medida, pero no como objetivo del político, sino como recuperación de la economía. La sociedad globalizadora es la primera que identifica desarrollo con crecimiento. Por eso hay un parecido sorprendente entre la URSS de Stalin y la globalización; al fin y al cabo ambas tienen (producen) el GULAG.
 
Cuando hablamos de crecimiento, se trata de una sociedad que se define por crecimiento; antes había mito del progreso pero la sociedad no se definía por este; en cambio ahora se da la reducción de todo a capital, incluido el llamado “capital humano”. Entonces, la reducción de todo a crecimiento, lo que deriva a relaciones de maximización de ganancias es algo diferente de creer en un mito del progreso; ahora se tiene un mito totalitario.
 
El contrato es legítimo no por ser contrato concertado sino en cuanto su contenido (material) pertenece a un marco de legitimidad. La legitimidad de la ganancia depende de con qué se logra esta, por eso necesitamos una intervención sistemática de los mercados.
 
Koldo Unceta cita a Kant, quien dice: el hombre nunca debe ser tratado como un medio sino siempre como fin; y considera esto base suficiente para juzgar. Pero para Kant, tratar como fin a alguien es tratarlo contractualmente, porque en el contrato expresa su consentimiento, entonces, la libertad kantiana es obedecer una ley que todos acepten (el contrato) aunque el cumplimiento de estos lleven a la muerte.
 
Norman Solórzano:…
 
Luis Gómez: Los postdesarrollistas ven el marxismo como un gran metarrelato; incluso consideran cierta crítica postcolonial en ese sentido. Esto es un obstáculo que debemos enfrentar.
Lo segundo, la deconstrucción propuesta desde los márgenes (v.g., Escobar) no supone un programa de acciones tendiente a transformar el discurso desarrollista…; esto deja acotado a los mismos postdesarrolistas. Por otra parte, no queda claro cuál es el sujeto de los postdesarrollistas (caso Haití).
 
Viviana Richmond: desde su misma línea de pensamiento, me parece que Koldo Unceta cae en su propia trampa, señala que no hay una vinculación entre teoría y práctica, pero tampoco la propone. También me pregunto, ¿cuál es el miedo en decir: soy marxista? Me parece que estos temores siguen pesando.
La posibilidad de ir abriendo perspectivas debe atender también la cuestión de la trama de la comunicación, pues cuando el pensamiento crítico se torna complejo, hay una dificultad de comunicación. Esto es un problema, pues sin un lenguaje accesible no se puede producir la transformación.
 
Henry Mora: el propósito del trabajo de Koldo Unceta era examinar la situación actual del debate; esto es lo que él hace. Otra cosa es que capte bien las posturas de los postdsarrollistas.
 
Norman Solórzano: Pero un debate que no debata las condiciones de posibilidad de lo debatido (y del debate mismo) deja de ser debate. Esto es lo que supone el marco categorial del pensamiento crítico, pues no solo se trata de cuestionar la situación existente (coyuntura) sino de reflexionar y cuestionar las condiciones en que es posible ese debate, así como las condiciones que han hecho posible la misma situación coyuntural debatida.
 
Ronald Rivera: Un ejemplo de la cita de San Pablo que introduce Franz aparece en las ocasiones en al misma Corte Interamericana de Derechos Humanos admite que la exigibilidad de los derechos cede frente a la ley del mercado. Esto es estado de excepción.
 
 
 
ORGANIZACIÓN
 
Carlos Cruz: Si hay encuentro en noviembre, debemos organizar un calendario de trabajo y definir temas y momentos, para ubicar el trabajo y lograr productos específicos.
 
Gerardo Morales: En el próximo número de la revista Abra vienen trabajos del I Encuentro Internacional del Grupo Pensamiento Crítico, de diciembre del 2008.
Para el próximo encuentro considero necesario incluir el tema: universidad y pensamiento crítico.
 
 
 
ACUERDO
 
La próxima sesión será un taller, para planificar las líneas de acción e investigación del 2010 y las perspectivas del encuentro de noviembre.

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